Author: Benigno De Santis
Mis padres tienen ahora 73 años y siguen enamorados. Desde niño soñé con tener una familia como la suya.
**El Amargo Regalo de la Libertad** El viento frío del otoño arrastraba hojas secas por las calles de
El Primer Vergüenza Tenía cuatro años, poco más. El jardín de infancia, en un pueblecito cerca de Salamanca
El Primer Vergüenza Tenía cuatro años, poco más. El jardín de infancia, en un pueblecito cerca de Salamanca
**Raíces Cortadas** —Hemos talado tus manzanos en la parcela —soltó Nina, la mujer de mi primo, con frialdad
**Ocultando la verdad** Una tarde tranquila, mientras ordenaba el armario, Lucía se topó con algo inesperado.
Matilde de la comunidad de vecinos, o cómo un gato devolvió la vida a un anciano —Simeón, sigue ahí tirada
“Escalopes, ginecología y la cima de los sueños” Cuando Javier Moreno dejó a su última conquista
Cocinas separadas y un huevito A veces las personas dejan de discutir. Y ya no es por paz. Es por vacío.
**Diario de Esperanza** Desde pequeña, me repetían lo mismo: “Eres fuerte, tú puedes”









