– ¡Ya no puedo más! – exclamó Antonia, lanzando el bolso al rincón de la habitación. – ¡Lo mismo cada día!
– Mamá, ¿y no vas a decir nada? – preguntó Lucía desde la ventana de la cocina, observando cómo su madre
Lucía se quedaba frente al espejo sin reconocerse. El vestido blanco la había convertido en otra mujer
**LA INVITACIÓN** Carmen ya casi había terminado sus obligaciones matinales — había sacado a pasear a
—Mamá, ¿cuándo vuelve papá de su viaje de trabajo? —preguntó llorosa Lucía, una niña de siete años, con
Clara levantó una mano, y el sonido de las cucharitas de café al chocar contra los platos retumbó como
**Adaptación cultural de la historia en lengua castellana:** **”Una mujer no es un muro”
– Javier, ¿dónde te has metido? ¿No fuiste a comprar pan o algo de fruta? Anda, lávate las manos
— ¡Leti! ¿Eres tú? — chilló Maribel, abalanzándose hacia su amiga con brazos abiertos. — ¡Ay, cómo has
— Nuria, ¿aún estás viva ahí? ¿Llegaste a dormir en el sofá? — gruñó Valeria mientras dejaba el cuenco









