—¡Lucía, ¿qué estás haciendo?! —gritaba Carmen Martínez por teléfono, agitando la mano libre—.
La hija decidió por mí Lidia Montoya extendió sobre la cama su mejor traje y comenzó a plancharlo.
El ultimátum de la suegra —¡Basta! ¡No lo soporto más! —La voz de Valentina Martín resonó llena de indignación—.
Los regalos no valorados Carmen López permanecía inmóvil en medio de su salón, contemplando las cajas
La Segunda Familia del Marido —Mamá, ¡no grites tanto! ¡Que van a oír los vecinos! —Javier intentó calmar
**La Nuera con Carácter** Valentina removía el cocido en la cacerola mientras escuchaba los ruidos procedentes
**Furia un minuto antes de la boda** — ¡¿Acaso soy tu payasa?! — gritó Lucía, apretando el ramo de novia
—¿Acabaste de fregar el baño, Rosi? —le gritaban desde la cocina. La niña, menudo cuerpo, delgada, con
—¡No me digas lo que tengo que hacer! —gritaba Carmen, lanzando sus cosas dentro de la mochila—. ¡Estoy harta!
Martina se detuvo frente al espejo del recibidor, ajustó el cuello de su blusa. El anillo en su dedo









